Juan Osorio y su legado

12:17 p.m.

Mucha, muchísima gente tiene una resistencia tremenda cuando escuchan el nombre de Juan Osorio. Este productor de telenovelas ocupó su lugar en la prensa del corazón tras su unión con la cubana Niurka, y sobre todo después del polémico triángulo amoroso que su entonces esposa protagonizó junto con Bobby Larios, ambos actores de su telenovela en turno, Velo de Novia (2003). También se ha hablado de él por sus antecedentes en las adicciones, por la muerte de su hijo, y porque es un personaje que fácilmente encaja dentro de lo popular, por eso justamente cae en la resistencia colectiva. Sin embargo, quisiera decir, Juan Osorio es mucho mucho más que eso.

Este hombre comenzó en la industria desde abajo, según los datos de la página Esmas.com: "su carrera en los medios la empezó siendo jala cables y sirviendo café, poco a poco con perseverancia y trabajo, llegó a ser productor de telenovelas, lo cual considera como su mejor experiencia laboralmente hablando" (http://www2.esmas.com/entretenimiento/biografias/010645/juan-osorio/). Poco a poco fue aprendiendo y ascendiendo, y su nombre se fue ligando a producciones entrañables de Televisa, si bien no las de más rating pero sí aquellas con tramas diferentes, diversas, experimentales, tales como  La gloria y el infierno, La casa al final de la calle, o El padre gallo, primer producción que encabezó.

Según Wikipedia, estas han sido las historias en las que ha fungido como productor ejecutivo:



  • Mi corazón es tuyo (2014)
  • Porque el amor manda (2012/13)
  • Una familia con suerte (2011/12)
  • Mi pecado (2009)
  • Tormenta en el paraíso (2007/08)
  • Duelo de pasiones (2006)
  • Velo de novia (2003)
  • Salomé (2001/02)
  • Siempre te amaré (2000)
  • Primera parte de Nunca te olvidaré (1999)
  • Vivo por Elena (1998)
  • El alma no tiene color (1997)
  • Segunda parte de Para toda la vida (1996)
  • Marisol (1996)
  • Segunda parte de Si Dios me quita la vida (1995)
  • María José (1995)
  • Clarisa (1993)
  • Madres egoístas (1991)
  • Días sin luna (1990)
  • Mi segunda madre (1989)
  • La casa al final de la calle (1989)
  • Tal como somos (1987/88)
  • El padre Gallo (1986/87)

¿Para qué hablar de Juan Osorio y de su trayectoria en este momento? Porque aunque no lo parezca, la aportación de este señor en la industria ha importante y muy poco reconocida. Él es uno de los pocos productores actuales que conocen verdaderamente el género, que respetan el formato, que le dan al melodrama su justo valor y peso. Y lo ha hecho en tramas que no son del todo rosas ni tampoco del todo populares. Eso demuestra la versatilidad del productor para adecuar su estilo lo mismo a telenovelas de época (Si Dios me quita la vida, Clarisa), que en verdaderos dramas familiares (Mi pecado, Madres egoístas); lo mismo en historias urbanas o campiranas (Tal como somos, Duelo de pasiones), que en situaciones de comedia (Una familia con suerte, Porque el amor manda) o abordando temáticas sociales (El alma no tiene color), y lo ha hecho con cuidado, sin caer en lo cursi. 

A través de las historias que yo he podido ver, sostengo la hipótesis de que este señor ha tocado temas de salud de manera muy velada pero importante: antes de que el Lupus fuera mencionado en la ficción (y vaya, muy constantemente) en la serie Dr. House, Juan Osorio tuvo a una protagonista de telenovela con esa enfermedad en Días sin luna. Hace pocos meses intentó hablar del Virus del Papiloma Humano en su actual producción, Mi corazón es tuyo, pero a los pocos capítulos tuvo que cambiar simplemente a la palabra "cáncer", aunque se notaba la intención por ampliar la información al respecto, porque, según lo comentaron Flor Rubio y Lupita Martínez en un espacio radiofónico, las mamás cuyas hijas pequeñas y adolescentes que ven este melodrama no tienen porqué estar escuchando eso en horarios familiares (en cuanto encuentre el audio lo agrego aquí, porque el comentario fue estúpidamente real en contra de Osorio). Y aunque esto es más social que de salud, no hay forma de olvidar las escenas finales de Daniela Castro en Mi pecado, donde el tema del incesto es brutal pero magistralmente expuesto. Esto sucede poco en las telenovelas mexicanas, y Juan Osorio logra hablar de ello de manera excepcional, porque el melodrama no es únicamente hablar de sentimientos sino también de problemáticas reales, esos que se leen en los periódicos en las notas pequeñas, o que se viven a diario en las clínicas de salud. 

Con todo esto por detrás, hoy vale la pena explicar que este señor está haciendo historia (nuevamente) en la industria de la telenovela mexicana. Por primera vez se anuncia que una producción del canal 2, al aire, va a tener un capítulo completo especialmente hecho para su audiencia de Internet. Un especial de Navidad. No, no es que nadie más nunca jamás lo haya hecho. Hay ejercicios en torno a los finales alternativos de muchas telenovelas que son la prueba de ello. También están los contenidos que la producción de Mapat, La sombra del pasado, están dejando de manera exclusiva para sus seguidores, gracias al equipo especial que encabeza Raúl Rivero, antes colaborador de Rosy Ocampo y pionero en generar estrategias en redes sociales, involucrando a los fans como "embajadores" que manejaban las cuentas de los personajes. Y tampoco es que nadie haya abordado el tema de la navidad en las telenovelas. Sin embargo todo esto ha sucedido, digámoslo así, de manera análoga. Las situaciones "especiales", tales como cuando coinciden fechas en torno a la Virgen de Guadalupe o el día de Reyes, ocurren durante el tiempo de transmisión de las telenovelas, en su espacio, a la par de las intrigas de los villanos y los conflictos románticos de los protagonistas. Por primera vez esto será diferente: un capítulo grabado exprofeso para Internet. No una fracción de este como en el caso de los finales. Un capítulo entero. 

¿Y porqué poner atención a esto? Porque, siguiendo con mis latidos y mis hipótesis, no viene de un productor que únicamente manufacture telenovelas clásicas y rosas. No. Él no fue "hijo" de Valentín Pimpstein. Él aprendió a ser versátil, a ir de un medio a otro (ha hecho videohomes y cortometrajes, y también ha sido locutor de radio), Él aprendió a conocer el género desde sus más diversas formas, y (lo comprobé a gracias a mi tesis), cuando este tipo de profesionales buscan expandir su creatividad la televisión simplemente ya les queda chica. No sé si valga la pena la comparación, pero Amazon y Yahoo están buscando productores de series de televisión reconocidas e innovadoras  (como los X Files) para ampliar sus horizontes y entrarle a la competencia directa con Netflix. Ahí están las nuevas luchas. Ahí están los nuevos contenidos. Y Juan Osorio lo sabe. Y Televisa lo sabe. 

Supongamos, ya para concluir, que esto es una iniciativa de Televisa en un anunciado esfuerzo por hacer de los contenidos en la red una competencia real este 2015 (http://noticieros.televisa.com/mexico/1412/inicia-iii-foro-comunicacion/). Supongamos que esto era un evento anunciado que, incluso para mí, se ha tardado muchísimo en suceder, después del atraso con el que estrenaron su primer webnovela en 2012 y la poca continuidad que hubo al respecto. Supongamos que era inevitable. Pero no creo que sea casual que esto le haya tocado a Juan Osorio, y menos anunciándolo en todos sus espacios como "un hecho histórico". No porque ningún otro tenga la capacidad o se le haya ocurrido antes, pero le tocó a Osorio, pionero y experimentador incansable. 

Ante el hueco que han dejado las ausencias de productores como Ernesto Alonso y todos aquellos que aprendieron de él, lo de Osorio es un triunfo y un reconocimiento a la innovación dentro del formato de la telenovela. Habrá que verlo y después platicamos. 

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